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Resurge una empresa emblemática

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Varias de nuestras industrias nacieron acá y alcanzaron desarrollo nacional. Posiblemente una de ellas sea Pastalinda que comenzó como un emprendimiento personal de don Augusto Prot y hoy sus máquinas para pastas tienen nombre propio.

Algo parecido ocurrió con Baires y sus productos Kongo y varias más, pero también tenemos ejemplos de otras que alcanzaron un desarrollo sustentable, pero luego fueron perdiendo vigencia y terminaron por desaparecer.

En este rubro podemos ubicar a la histórica Denak Bat que, allá por los 70, competía mano a mano con La Serenísima y con el tiempo terminó reconvertida en una fábrica de golosinas, primero con DRF (nombre por el que aún se la sigue llamando) y hoy con La Dolce.

En este mismo grupo podríamos ubicar a Biagro, la empresa de fertilizantes que creara Enrique Moretti allá por los 80 y que alcanzó gran prestigio en la actividad agropecuaria, especialmente con su inoculante para soja que se posicionó en los primeros lugares del mercado.

Tras un crecimiento exponencial, hace cinco años la empresa fue adquirida por la multinacional alemana Bayer que comenzó realizando importantes obras de infraestructura en su planta del Parque Industrial, pero cuando se esperaba un relanzamiento del importante portfolio con el que Biagro había penetrado fuerte en el mercado, la política de la empresa cambió su rumbo y comenzó a ceder terreno.

De los más de 120 empleados que llegó a tener, fue reduciendo la planta hasta que en el 2021 fue vendida a la brasileña Simbiose, la que recién se pudo hacer cargo en los primeros días del presente año y ya ha puesto en marcha un plan de resurgimiento.

Gervasio Barraco Mármol es un entrerriano con amplia experiencia en el mercado de las consultorías y participó del mencionado traspaso hacia el grupo Goexper que fundara el brasileño Marcelo de Godoy Oliveira que, paradójicamente, había trabajado para Biagro en su país natal hasta  el 2007, llegando a ser gerente comercial para Brasil, Paraguay y Bolivia.

A Gervasio le fue ofrecido el cargo de director de la planta local y a principios de año se instaló en nuestra ciudad poniéndose al frente de la titánica tarea de reflotar la marca que tenía muy buenos antecedentes en el mercado, pero que había perdido presencia en los últimos años.

Barraco explicó que están trabajando a full para la próxima campaña. Han puesto nuevamente en funcionamiento sectores que estaban paralizados, inclusive hasta han tenido algunos problemas eléctricos por el importante consumo generado  y esperan que en un año, si las condiciones del mercado lo permiten, estén trabajando al 100% de su capacidad. El objetivo es ir más allá, aunque saben que esos tres años que proyectan van a estar condicionados por el mercado y también por la situación económica del sector.

“Estuvimos recorriendo algunas provincias y visitando a quienes eran nuestros clientes más calificados (productores, acopiadores, distribuidores), tanto en Buenos Aires, como en Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba. En 10 días hicimos más de 3000 kilómetros y la respuesta fue muy buena, más allá que debemos reconocer que la ausencia de nuestros productos en los últimos años ha sido ocupada por otras empresas. Pero Biagro es una marca de calidad y como tal hemos armado un portfolio con muchos de aquellos productos que ya no ofrecía la empresa y que van desde el tratamiento de semillas hasta fertilizantes con micronutrientes (zinc, cobalto, y otros). También ofrecerán nuevos productos: Azospirillum, Pseudomonas, Tricoderma, Inoculante en Turba, Coadyuvantes y solubilizador biológico de Fósforo. El plan de la nueva dirección es el de «recuperar la relación que tuvo Biagro con los productores y distribuidores, además del posicionamiento de la marca en el mercado», explicó Barraco que adelantó que, paralelamente a ello,  ya han entablado conversaciones con la firma local Metalúrgica Echegaray para volver a fabricar las máquinas fertilizadoras que se hacían hasta hace algunos años y que comercializaba Biagro.

“Nos hemos encontrado con un capital humano realmente muy importante, gente que tiene muchos años en la empresa y que posee un sentido de pertenencia que nos hace entusiasmar en cuanto al futuro de Biagro”, auguró, con respecto a los trabajadores de la firma,  este entrerriano que dejó su provincia hace ya varios años y hoy está comprometido con la comunidad local, tal es así que la empresa se sumaría a la Cámara de Comercio e Industria que renueva autoridades por estos días.

“Con mi novia, apenas llegamos, compramos una cadena para ponerle a la bicicleta cuando salíamos a hacer los mandados. Ya aprendimos que no es necesaria”, adelanta con picardía a la vez que asegura sentirse muy a gusto en el pueblo.

“Pondremos a Biagro de pie nuevamente”, termina diciendo y esa sí que es una buena noticia en estos tiempos de vacas flacas en cuanto al mercado laboral.

Dicen que el objetivo es el 2023. Falta muy poco para eso.


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